Pensiones a la fuga

Estamos asistiendo al comienzo de la caída del sistema de pensiones español. Se ha desatado la estrategia “sálvese quien pueda”, o también llamada “tonto el último”. A pesar de que, todavía, hay quién se atreve a negar el déficit de las pensiones, es innegable que el sistema no puede sostenerse más allá del corto plazo. Y esto no es una noticia de 2018, ni siquiera como consecuencia de la crisis, no. Ya en los años 70 cambió la pirámide poblacional. En 1987 viendo lo que se venía encima el gobierno creó el sistema de pensiones privado, no sin movilizaciones en contra y tal y tal… Todo era perfecto mientras había muy pocos jubilados y estos morían pronto. En los años 70s con cotizar dos años se accedía a pensión. Y era un sistema generoso y estable. Ahora estamos en la nueva era del “tente mientras cobro”. Envejecer es muy caro, pero peor es la alternativa. Y es que cuando tengamos 80 años va a ser difícil que, por ejemplo, podamos limpiar los cristales del balcón. Necesitaremos que alguien nos ayude para esto, y seguramente para algunas cosas más. Los jubilados se manifiestan para que se les suban las pensiones. Y a ver quién es el político que lo niega a esos 10 millones de votantes. No seré yo quien se ponga delante a pararles. Es más, les agradezco todo lo que han hecho por nosotros. Todavía recuerdo a uno de mis profes del cole cuando me preguntaba, emocionado, si no se merecía la pensión después de más de 40 años cotizados. Y es que cobraba más que su hijo ingeniero. En muchas casas viven de la pensión de los abuelos, mientras que los nietos sueñan con ser mileuristas. Y es que la media anual de las pensiones es 1.074 €/mes frente a los 1.400 €/mes del salario bruto medio. El esfuerzo y ahorro de nuestros padres y abuelos ha sido la clave para que España pase de ser un país pobre a una potencia mundial. Ahora bien, esta generosa herencia no viene sola, trae unas condiciones leoninas. Como aquél terrateniente que enseñaba el valle a su primogénito y le decía “Mira hijo mío la herencia que te dejo”. La cuestión es que esas tierras están embargadas y tienen unos contratos de difícil solución.

¿De verdad alguien cree que este sistema va a poder con todo? Según un reciente estudio los autónomos reciben hasta dos euros por cada euro cotizado. Y es que aunque reciben poca pensión comparada con los trabajadores por cuenta ajena, esta es superior a lo aportado, por lo que es un gran negocio para ellos y un gran coste para todos. Las pensiones de viudedad nacieron ante la necesidad de ayudar a las viudas en una sociedad en la que la mujer no trabajaba. Hoy en día no tiene sentido que se sigan cobrando como entonces. Yo no quiero vivir en un país donde se abandona a los más necesitados, pero tampoco en uno que se mantengan situaciones sin sentido por el sólo hecho de que zanjarlas es políticamente incorrecto. Luego están los que se jubilan a los 61 años porque son contribuyentes que cotizan por lo máximo. Estos calculan que si trabajan van a cobrar la misma pensión que si dejan de hacerlo, porque lo que pierden porcentualmente por jubilarse antes, no llega a tocar la pensión máxima que les queda. Conclusión, que se borran de la lista de currelas. Y por otra parte, ¿qué decir de las pensiones no contributivas? Aquellos que no cotizaron en su día hoy reciben una rentabilidad infinita, pues su aporte fue cero. Nada más y nada menos que quinientas mil personas. Además, como son los que menos cobran, reciben las mayores subidas porcentuales. Pasa como los piperos de los pueblos que a escote no hay nada caro, y se paga a medias hasta los puros cohíbas que se fuman algunos. Nuestro sistema es solidariamente coercitivo. Es decir, obligatorio. Por lo menos en el pipero me puedo dar de baja y que se paguen ellos los humos.

Si el sistema público español de pensiones fuera privado, sus responsables estarían en la cárcel por fraude. Los políticos están a ganar elecciones. Entre las europeas, nacionales, autonómicas y municipales es raro el año que no toca alguna de ellas, o varias. Como consecuencia se va dejando el muerto al siguiente. Así las cosas, las pensiones no van a ser públicas ni privadas, las pensiones serán personales. Hágaselas usted mismo. El objetivo es evitar sobrevivir a los ahorros. Pero, ¿qué ahorros con estos sueldos? En fin, el último que apague la luz.

 

Carlos Medrano Sola es economista en www.eximiaconsultores.com

 

Posted by Carlos Medrano


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