Marketing para taxistas

Escribo esto por si puede ayudar mi reflexión a los taxistas desde la humildad de ser un profesional del marketing pero de fuera del sector. Si alguna idea os sirve pues bien, y si no espero perdonéis mi atrevimiento. Las nuevas tecnologías y las redes sociales han cambiado el mundo. La web con más contenidos es Facebook la cual no publica nada por ella misma (son sus usuarios), la mayor oferta de alojamientos del mundo la tiene Airbnb la cual no es propietaria de ninguno de ellos, y UBER es la mayor empresa de transporte de pasajeros en coche urbano y no tiene coches. Son los conductores colaboradores los que los aportan para trabajar, dentro de las exigencias de UBER. Ha aparecido una nueva plataforma llamada Eatwith que sirve para ir a comer a casas particulares. Que tiemblen los restaurantes. Imaginad que vamos de vacaciones a Valencia y la Señora María Sorolla nos ofrece su casa para tomar una auténtica paella valenciana. Tentador ¿no? Pero volvamos al taxi; también hay plataformas como Bla Bla car en la cual se pueden compartir los gastos de un viaje en coche con su propietario, y aquí también vemos el perfil del conductor si es un tipo majete o un capullín de la pradera (por los comentarios online de los que han viajado con él).

UBER tiene una estrategia que puede verse de un vistazo si ponéis CANVAS UBER en Google imágenes. Ahí podréis ver que su propuesta de valor tiene dos caras. Una para captar clientes y la otra para captar conductores. A los primeros les ofrece mínimo tiempo de espera, precio fijo de acuerdo al punto de destino y la hora de tránsito, pago automático por tarjeta de crédito, información del conductor (su calificación con hasta 5 estrellas, su nombre, su teléfono,…), la visibilidad de la ruta en un mapa tipo Google Maps y la hora prevista de llegada. A los conductores les ofrece una fuente de ingresos que pueden ser por dedicación completa o parcial (en la mayoría de los casos), tienen flexibilidad de días y horarios de trabajo y un fácil procedimiento de cobro. UBER ataca las debilidades del taxi y va ganando la batalla. Señalaré las acciones que considero más potentes. El precio fijo es clave. Aunque el precio de UBER no debe ser mucho mejor que el del taxi, el hecho de que sea prefijado da mucha confianza al cliente. Porque, ¿a quién no le ha dado una “vuelta extra” un taxista? A mí sí, la última este año en Roma, pero también hace años en Madrid cuando fui con mi novia,… y da mucha rabia que te timen por 3 euros de más. En alguna guía turística avisan de que tengan cuidado con este tipo de prácticas. El otro día viendo la película Lolo de Dany Boon, a la actriz Julie Delpie un taxista le da una vuelta extra por la Defense de Paris y ella se lo agradece sarcásticamente, claro. Ya sé que no se puede generalizar pero cuando te lo hacen te conviertes en un enemigo del taxi, y si te lo hacen dos pues ni te cuento… En esto de la comunicación no es tanto lo que eres como lo que pareces. En Pamplona el taxi tiene fama de caro, aunque si se comparte con varias personas puede ser rentable. Otro tema es el pago automático. Esto facilita que cuando te bajas sales sin perder ni un segundo en pagar. Es más cómodo. Parecerá poca cosa pero cada vez buscamos más la comodidad (el VIAT de la autopista, la ensaladas embolsadas,…). Cuando UBER te manda un taxista recibes sus datos y los del coche para que puedas identificarlos sin problema, puedes ver en un mapa como va llegando el coche y cuánto tiempo le falta para recogerte. No es raro que te llamen por teléfono para confirmar la recepción.

No os fieis de los gobiernos ni de las administraciones públicas. Van de solucionadores de problemas pero no hay suficientes solucionadores de problemas para sacar las castañas del fuego a cada ciudadano. Ser un monopolio gracias al favor de la administración es un chollo difícilmente renunciable, pero es insostenible en el mundo actual. Ninguna empresa privada (o grupo de autónomos) puede obligar a nada al cliente si no es con la complicidad del gobierno. Pero cuidado porque lo mismo te lo dan que te lo quitan. La gente viaja por el mundo y no comprende cómo puede usar UBER o Cabify sin problemas en cualquier ciudad y aquí no. No veo factible ponerle puertas al campo. Espabilad y competid con ellos enamorando al cliente y venceréis.

 

Carlos Medrano Sola es economista

www.eximiaconsultores.com

 

 

Posted by Carlos Medrano


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