Historia monetaria para venezolanos

“Cero mata cero; es la fórmula mágica que descubrimos en el estudio, en el debate, que fuimos creando. Estamos creando nueva teoría económica. Y no puede salir mal,…” Esta frase fue dicha hace unos días por Nicolás Maduro, presidente de venezolano. Sus afirmaciones resultarían jocosas para cualquier economista documentado, sino fuera por el drama humanitario que está viviendo aquel bello y rico país. El cero mata cero es la forma de explicar el expolio masivo de los ahorros venezolanos al suprimir cinco ceros del bolívar para reducir el número de ceros del billete. La nueva teoría monetaria consiste en que si usted tiene 100.000 bolívares ahorrados ellos suprimen 5 ceros y usted se queda con un bolívar.  Es increíble ver cómo pretenden convencer al ciudadano de que es igual un cero a la derecha que a la izquierda. Con estas nuevas ideas, ¿qué puede salir mal?

En Venezuela no han inventado nada, son medidas monetarias que se han aplicado numerosas veces a lo largo de la historia. Uno de los primeros en darse cuenta de las posibilidades de la expansión monetaria por la vía de la devaluación de la moneda fue el emperador romano Caracalla. Este devaluó el denario rebajando la plata de la moneda fundiendo una parte con cobre. Este nuevo dinero le permitió afrontar más gastos, entre ellos sus célebres y costoas termas. Los siguientes emperadores fueron ampliando el porcentaje de metales impuros para pasar del 95% de plata hasta el 20%. Aquello provocó una inflación tal que hay economistas que le atribuyen ser la causa de la caída del imperio romano. Nuestro paisano Martín Azpilicueta fue el primer economista que escribió, científicamente, sobre las consecuencias de la expansión monetaria. Él vivió la llegada masiva de oro y plata de las américas, y pudo observar el efecto que provocaban en la economía española. Nuestro Doctor Navarrus decía que el dinero en España valía menos que en Francia porque aquí había más. Una gran forma de explicar qué es la inflación. En la Revolución Francesa hicieron un invento parecido al Petro, una criptomoneda (avalada por el petróleo venezolano) que ha creado Maduro. A finales del siglo XVIII Francia estaba sumida en una terrible crisis económica. Tuvieron la idea de crear los Assignats, una emisión de papel moneda. Necker el ministro de finanzas francés trató infructuosamente de evitar este desaguisado, pues sabía que tendría graves consecuencias. Pero no lo logró y al poco tuvo que dimitir. Los defensores de los Assignats tenían un astuto plan. Confiscarían los bienes de la iglesia para realizar una emisión única de 400 millones de libras en abril de 1970. Si solo era una emisión y estaba respaldada por los bienes de la iglesia, ¿qué podía salir mal? Las consecuencias no tardaron en llegar con la desaparición de la plata en el mercado (el que la tenía la atesoró), la crisis de deuda se agravó y la solución fue… imprimir más Assignats. Otros 400 millones de libras que les duraron 5 meses. Y volvieron a emitir más. Y los precios subían y se echaba la culpa a la iglesia y a los tenderos.  Y vuelven a imprimir 800 millones de libras. Los Assignats se deprecian más del 50%. En un par de años los Assignats superaron las 3.500 millones de libras. Los precios se dispararon y en agosto de 1792 las protestas por el hambre llevaron a la caída de la monarquía constitucional. Al año siguiente aguillotinaron a la familia real y los Jacobinos toman el poder. Imponen “la Ley del  Máximo” para poner un tope a los precios. En esto también coincidieron los emperadores romanos y el presidente Maduro (y hace 14 años el propio Chavez). Pero en Francia, Roma o Venezuela ¿Qué panadero va a cocer pan si la harina que contiene es más cara que el precio al que puede vender la barra? Consecuentemente hubo desabastecimiento, crisis, inflación y más hambre. La solución del gobierno fue imprimir hasta 14.000 millones de libras. En 1795 cae el gobierno de “La Convención” y es sustituida por “El Directorio”. La guillotina hace horas extras. El nuevo gobierno no puede imprimir más Assignats porque no valen nada, así que crea los Mandat. Una nueva emisión de papel moneda pero esta vez sin el respaldo de ningún activo real. El respaldo de los Mandat era, únicamente, la confianza en el nuevo gobierno, en el que nadie creía. El fin de aquél despropósito llegó en 1799 de la mano del golpe de estado de un joven general llamado Napoleón. Para otro día dejo la hiperinflación alemana de entreguerras. Dicen que fue el Rey Salomón aquel que dijo que no había nada nuevo bajo el Sol. Así que aplíquense el cuento y no innoven sin mirar antes si alguien no lo ha inventado y probado ya, antes.

 

Carlos Medrano Sola es economista en

www.eximiaconsultores.com

Posted by Carlos Medrano


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