Excedentes o desabastecimiento

Ahora que parece que quieren poner precios máximos a los alquileres recuerdo una ley observable en economía. Dicha ley consiste en que si el Estado impone precios mínimos se producen excedentes y si pone precios máximos se desabastece el mercado. La historia suele comenzar con una demanda ciudadana a cerca de un mercado que no satisface sus necesidades. La solución es atajar las consecuencias sin analizar las causas, a ser posible mediante decretazo. Pero a nada que se indague un poco se ve que así no funcionan las cosas. Hay múltiples ejemplos. Uno de los más descriptivos fue la gran idea de fijar un precio mínimo a la producción de leche. De esa forma, todos los ganaderos pueden tener beneficios (a ese precio dado). Todos contentos hasta que empieza a salirnos la leche por las orejas. Porque con un precio mínimo la única preocupación de gestión consiste en producir cuánto más mejor ya que el exceso de producción no va a provocar una rebaja del precio gubernamental. Y claro, ya está el lío armado. Pero bueno, con un poco de suerte esto pasará a los que estén en la legislatura siguiente…

Y ahora vamos a ver qué pasa con los precios máximos. Hace unos meses escribí un artículo titulado “historia monetaria para venezolanos”, en él explicaba que el emperador Caracalla empezó a desvirtuar las monedas de plata con otros minerales menos valiosos para pagar el gasto desorbitado de su imperio (como sus termas homónimas). Aquello provocó la inflación que luego dispararon el resto de los emperadores que le sucedieron, algunos economistas identifican este hecho como el principio del fin del imperio romano. La inflación provocó que el pueblo no pudiera comprar con ese incremento de precios. La solución fue poner precios máximos. Y claro, no funcionó porque ¿Cómo va a amasar pan el panadero si el harina que contiene la barra vale más que el precio máximo al que la puede vender? Conclusión, se cierran las panaderías y todos a pasar hambre. Esto se ha visto en otras ocasiones como la Revolución Francesa, donde el castigo por ser inflacionista era la guillotina. Y en la Venezuela actual también. En el caso de la leche me contaba un amigo venezolano que al precio máximo de la leche no puedes encontrarla en el supermercado. No la hay porque el coste de comprarla para el tendero es superior al precio máximo por el que puede venderla. Por otra parte, sí puedes encontrar leche con calcio o vitaminas y todas las variantes de leches que se escapan del control de precios gubernamental, pero claro, a unos precios tan altos que tampoco la puedes comprar.

Pero ahora viene “lo bueno”, y es que en España varios partidos están estableciendo o pretendiendo implantar precios máximos a los alquileres urbanos. ¿Será por ignorancia económica o por mala intención? Yo creo que por las dos, más una adicional, les da igual lo que pase. Lo principal antes de las elecciones es decir lo que quiere oír la gente. Mis amigos sociólogos (a los que desde aquí mando un abrazo) han hecho la tarea de estudiar los gustos de la ciudadanía (dícese del cajón de sastre dónde sacan toda la legitimidad de sus acciones, por descabelladas que sean) y han pasado las recetas a los políticos. Estos se ponen detrás de lo que quiere la gente y lo meten en el programa electoral. Generarán problemas nuevos, pero para eso ya volverán a preguntar a la gente y encontraran “nuevas” soluciones. Que el político se ponga delante del pueblo implica un esfuerzo que no van a asumir. Tienen que gastar tiempo y dinero en explicar lo  que hay que hacer y por qué no van a hacer lo que quieren sus votantes. Con todo el coste de votos que implica. Además, los políticos son como los espermatozoides, solo gana el primero, así que es lógico que elijan el camino más cómodo. Lo peor de todo es que nos dejan la economía hecha unos zorros. En el caso del alquiler lo que van a conseguir será desabastecer el mercado, como siempre. Y una vez esté todo deshecho pues otro vendrá a salvarnos. Se avecinan malos tiempos para alquilar piso en este país. Y eso no solo afecta a los codiciosos propietarios (en Navarra ya les han subido los impuestos) sino también a los más necesitados de vivienda. Justamente a aquellos a los que estos partidos pretenden salvar. Por que el propietario no les va a votar. Éste poco les importa. La cuestión es ¿Qué preferís excedentes, desabastecimiento o solucionar las causas?

 

Carlos Medrano Sola es economista en

www.eximiaconsultores.com

 

Posted by Carlos Medrano


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